Información que te puede ayudar

8. oct., 2017

Nuestro ritmo de vida ha repercutido en la forma en la que nos alimentamos.

Productos prefabricados, extremadamente procesados y refinados están en la mayoría de las despensas como comida habitual, sin caer en la cuenta de que son productos desvitalizados, con poco o ningún valor nutricional que nos restan energía y vitalidad.

Hoy vamos a centrarnos en los cereales refinados.

¿Con qué finalidad refinamos los cereales?¿Realmente nos nutren? ¿Vale la pena incluirlos a diario en nuestra alimentación?

 

Para entender el punto donde estamos, siempre hay que mirar un poco más atrás, donde empezó todo.

A raíz de la revolución industrial, sobre el siglo XIX se inventaron las máquinas pulidoras para descascarillar el trigo y fabricar un pan más refinado. Una de las razones (yo diría que la principal)  fue económica.  Al refinar un cereal estás prolongando el tiempo de conservación.(Actualmente además se le añaden químicos con este fin.)

Así como subía el consumo de cereales refinados, aumentaban enfermedades como el beri-beri o la pelagra, asociadas a la carencia de vitaminas del grupo B, tan importantes para nuestro sistema nervioso y metabolismo. Estas vitaminas se encuentran en la envoltura y el germen del cereal, que al ser refinado se pierden.

También se pierden otros nutrientes en el refinado y se le añaden productos químicos, pudiendo provocar problemas en la digestión, aumentando tu peso y desequilibrando los niveles de azúcar en sangre, ya que también se elimina la fibra, haciendo que la absorción de esos azúcares sea más repentina.

 

¿Qué pasa cuándo se refina un cereal?

 

Al refinar la harina le quitan:

  • La mitad de los ácidos grasos insaturados (los buenos) y del calcio.
  • Pierde en un 80% el hierro.
  • 50-80% de vitaminas del grupo B. Los cereales contienen vitaminas del grupo B en cantidades notables, mientras que los refinados carecen de ellas. Para asimilar la glucosa de los cereales es necesaria dicha vitamina.
  • 70% de fósforo y el 98% del magnesio.
  • Prácticamente toda la Vitamina E, potente antioxidante.

Así que la harina refinada blanca se reduce básicamente a puro almidón.

 

¿Qué nos aportan los cereales integrales?

Los cereales integrales poseen las tres partes del grano: el germen, el salvado y el endospermo, y tienen una mayor cantidad de nutrientes y fibra natural.

  • Fibra (integral 12g no integral 2g)
  • Vitaminas: E, B, C
  • Minerales; hierro, fósforo, calcio y magnesio
  • Absorción lenta: sensación de saciedad durante más tiempo, no crean picos de glucemia en sangre.

 

El cereal integral solamente ha perdido la cascarilla. Éste se obtiene de la molienda del grano entero.


DIFERENCIAS ENTRE CEREAL INTEGRAL Y CEREAL REFINADO



INTEGRAL

  • Contienen gran cantidad de minerales como el hierro, fósforo, calcio y magnesio
  • Contiene vitaminas del grupo B, E y pro vitamina A
  • Contienen fibra
  • Hidratos de absorción lenta: sensación de saciedad durante más tiempo y sin crear picos de glucemia en sangre

REFINADO

  • En el refinado se pierde aproximadamente un 80% de estos nutrientes
  • No contiene fibra
  • Hidrataos de carbono de rápida absorción: Nos aporta calorías vacías haciéndonos sentir hambre al poco de haber comido.
  • Elevan nuestra glucosa en sangre.
  • No recomendado para personas con hipoglucemias o diabetes.

 

Cómo distinguir un cereal integral de uno refinado.

  • En el caso que te apetezca tomarte un plato de pasta, mira el apartado de ingredientes y asegúrate que sea 100% integral. Si hay un porcentaje menor al 90% del cereal en cuestión, olvídalo y coge otro paquete. Tampoco los que ponen “alto en fibra” o “con cereales” son integrales,  simplemente son marrones pero sólo llevan un 10% de salvado o se le han añadido semillas para aparentar ser integrales, pero NO LO SON. Ve a lo simple, menos es más, sólo un ingrediente.
  • Hay algunos cereales como por ejemplo el centeno que de por sí son más oscuros y pueden aparentar ser cereales, siempre nos fijaremos en la lista de ingredientes y no en su aspecto para confirmar que sean integrales al 100%.

 

 

RECONOCE AL FALSO INTEGRAL

Puede que en el supermercado te encuentres un paquete que su enunciado aparece como "espaguetis integrales" o "macarrones integrales" o "pan integral", si miramos la parte de ingredientes y aparece por ejemplo: sémola de trigo duro y salvado, no es un cereal integral, ya que la sémola es el cereal troceado, que al no especificarlo sabemos que no es integral con lo cual ES REFINADO. Al ponerle el salvado (y porque no hay ninguna legislación que regule esto seriamente en España), aunque sea en un 5% ya nos lo pueden anunciar y vender como "integral" 
El salvado  en este caso lo utilizan para teñir de marroncito la pasta blanca y aparentar ser integral, pero no lo es.

En resumen: no te fíes de todo lo que lleve la palabra INTEGRAL sin antes leer la lista de ingredientes. "Rico en fibra", "con semillas" "10% de salvado" "pan integral" no te aseguran que realmente estés tomando el cereal íntegro.

 

Fíjate en la lista de ingredientes y duda de todo lo que contenga más de un ingrediente. Si quiere saber si la pasta que compras es integral debería poner: Harina (del grano que sea: trigo/espelta/kamut, etc.) integral. 100%. Sin nada que te despiste.

Y si quieres nutrirte de lo que realmente el cereal tiene para ti, tómalo en grano, en su forma íntegra, sin moliendas. Ahí no nos pueden dar gato por liebre.

¡Escríbeme si te surge alguna duda respecto a este tema!

CorazónComamos alimentos realesCorazón
 

11. oct., 2016

 

Las bebidas vegetales  son un genial recurso para todos aquellos que estamos acostumbrados a tomar algo blanco en nuestra bebida y descartamos el consumo de leche.


Hay muchos estudios que demuestran que los lácteos no son tan buenos como nos lo pintan. (El Estudio de China)
Personalmente a mí, me ha cambiado la vida hacerlo. Como si de magia se tratara, al eliminar todo tipo de lácteos de mi dieta vi como mi cuerpo me lo agradeció desapareciendo el asma alérgica con la que llevaba conviviendo toda mi vida.
Tampoco son imprescindibles, es decir, no hace falta tomar lácteos para tener unos huesos fuertes.  Es más, a día de hoy no hay evidencia científica que sostenga que los lácteos tienen algún beneficio sobre la salud ósea.

PUEDES VIVIR SIN TOMAR LÁCTEOS.  

Seguramente tu cuerpo también te lo agradezca. Saludando

Dicho esto, hoy quiero compartir contigo una forma sencilla de hacer bebida vegetal rica en verdadero calcio. (Siempre ten en cuenta que la absorción de los nutrientes variará según tu estilo de vida)

Las almendras son de los frutos secos con mayor aporte de calcio 240mg/100g frente a  los 120mg/100g de la leche.
Además las almendras son ricas en minerales como el fósforo, hierro, magnesio, cobre así como en vitaminas del grupo B y E, ésas últimas geniales antioxidantes. También nos ayudan a bajar los niveles de coleserol, fortaleciendo nuestro corazón.

¡¡Pasemos a la acción!!
Hacer leche o bebida de almendras es tan fácil como sorprendente.
Vamos a necesitar:

Ingredientes:

  • 150g almendras crudas
  • 1l agua

Utensilios:

  • Batidora
  • Colador


¡Y ya está!

El  primer paso a dar es dejar  los frutos secos en remojo toda la noche o un mínimo de 8 horas para eliminar los inhibidores enzimáticos. A la mañana siguiente, lavamos bien las almendras y las batimos junto con el agua.
Te recomiendo que empieces con ½ vaso de agua y vayas añadiendo el resto poco a poco para que las almendras no salgan volando y se batan de una mejor manera.
Con dos minutitos de batido tendrás suficiente, o hasta que intuyas que está todo bien mezclado.
Para “ordeñar” la leche, vamos a necesitar una bolsita de tela, un colador de tela, una gasa o cualquier tela natural que no lleve tintes. Se trata de colarla y separar la pulpa. Hasta que no quede ni una gotita. ¡Y ya tendremos nuestra leche de almendras!
Para endulzarla puedes utilizar dátiles, canela, azúcar de coco, panela… ¡tú eliges tu favorito!
Con la receta base de leche de almendras podrás elaborar batidos, cremas, postres, salsas… hasta donde la imaginación te lleve.
Y además, con la pulpa sobrante la podemos guardar para hacer galletas, quesos vegetales, harinas, etc. ¡Todo se aprovecha!

Corazón¡¡¡Manos a la obra!!! Corazón

17. sep., 2016

¿Cómo aprovechar al máximo los nutrientes de los frutos secos y semillas?


Debido a la grandeza y sabiduría de la naturaleza, los frutos secos y semillas cuentan con una protección que les hace brotar y nacer sólo cuando tienen unas condiciones óptimas. Cuentan con una fina capa invisible a nuestra vista que al ponerse en contacto con el agua se desprende y empieza a llamar a la vida a la semilla.

Esta fina capa invisible contiene unos inhibidores enzimáticos que nos impiden absorber todos sus nutrientes, haciéndolos más indigestos.
Por ello, hoy te voy  enseñar a cómo activar los frutos secos y semillas.


El remojo de los frutos secos nos permitirá deshacernos de estos inhibidores, neutralizánolos. Nos ayudará a absorber mejor sus vitaminas y minerales y a hacerlos más digestivos.

El despertar de la semilla, su activación, sólo se podrá hacer si ésta está en crudo. Lógicamente, una vez la hemos calentado, frito o cocinado de alguna manera, la semilla dejará de tener vida y por lo tanto no se aprovecha el  100% de su potencial.
Se le llama “activación” porque se activan las enzimas digestivas que aumentan la absorción de los nutrientes.

Para activar las semillas sólo tendremos que seguir estos tres sencillos pasos:

  1. Poner en remojo las semillas. Cuenta con que la semilla va a absorber ese agua, así que déjalas bastante cubiertas. Te recomiendo que uses agua de calidad, y no la del grifo.
  2. Dejar las semillas toda la noche. El remojo se encargará de que esos antinutrientes salgan de la semilla y se queden en el agua.
  3. Descartar el agua del remojado y límpiarlas bien. En el agua se quedan los inhibidores, por ello debemos enguajarlas y limpiarlas bien antes de su uso.


Cada fruto seco y semilla tiene su tiempo de remojado. Si no quieres ir mirando tablas, con que lo dejes la noche anterior en remojo y a la mañana siguiente descartes el agua de remojado no tendrás fallo.
También hay fuentes que nos dicen que las semillas como las avellanas o las nueces de macadamia no necesitan de este proceso. Yo te recomiendo que si normalmente no te sientan bien los rutos secos crudos, hagas la prueba de desactivar esos inhibidores y brotar la semilla para ver la mejora en la digestión.
Hay que tener en cuenta que las semillas con fibras muy mucilaginosas como las de lino y las de chía van a soltar sus mucílagos cuando las pongamos en remojo, dejándonos una textura gelatinosa.

Una vez tengamos los frutos secos activados, si no los vamos a usar inmediatamente, los ponemos a deshidratadar. Puedes hacero en un deshidratador con una tempeatura de máximo 42ºC, o bien al Sol,poniéndole unas rendias para asegurarnos que no lleguen mosquitas.

De esta manera cuando queramos ir a por ellos, ¡ya tendremos  listos!Uau

Escríbeme si quieres saber más sobre la activación y remojado de los frutos secos.

¡Estaré encantada de ayudarte!

23. jun., 2016

El Rejuvelac es un líquido fermentado con sabor ácido que se obtiene de la fermentación de una semilla en agua.
Tiene muchísimas propiedades y entre ellas destaca su  gran poder digestivo, rejuvenecedor y antioxidante.

 

Contiene probióticos que ayudan  a la prevencion de la cándida, la putrefacción intestinal y el estreñimiento.

Mejora nuestra digestión ayudándonos con la asimilación de los nutrientes.

 También es rico en enzimas, Vitaminas del grupo B,C y E.

A la par de todas sus propiedades en el mundo de la cocina crudivegana se utiliza para hacer quesos, batidos, salsas y sopas. 

Nos ayuda a que los ingredientes se oxiden menos y aportan probióticos en nuestras elaboraciones. 

En el taller de lácteos vegetales elaboramos Rejuvelac, vemos sus usos y beneficios y elaboramos un rico yogur alquímico.

Para hacer rejuvelac necesitaremos :

  • Semillas germinadas
  • Agua
  • Frasco de cristal
  • Rejilla
  • Goma elástica.

Primero germinaremos el grano durante dos o tres días, hasta que brote un poquito. (Para ver cómo se hacen los germinados mira más abajo) 

Pasado este tiempo, enjuagaremos los brotes y los ponemos en el frasco grande junto con el agua. Lo tapamos con una rejilla o servilleta para que no entren bichitos y para que pueda pasar el oxígeno y lo dejamos en un sitio tranquilo donde no dé el sol.

Pasados 2 días lo colamos ¡y ya tenemos nuestra primera tanda!


Con los germinados que quedan podemos hacer una segunda tanda, que sólo tiene que fermentar durante 1 día. Después, desechamos los germinados, ya que todos sus nutrientes se han quedado en el agua.


El agua del Rejuvelac debería quedar más blanquita que transparente. 
Si saliera moho, deberías tirarlo y volver a repetir el proceso asegurándote de dejar los tiempos de fermentación adecuados.

Es aconsejable que para acostumbrarte empieces tomando un poquito y vayas aumenando la cantidad progresivamente.


Se guarda en la nevera en un bote bien cerrado y te puede durar meses si lo conservas en buenas condiciones. Saludando

**Es ideal para tomártelo con el zumo de limón de las mañanas.**



¡Prueba y dime!




14. jun., 2016

Los germinados son uno de los mejores alimentos a incorporar en nuestra dieta diaria. Cuando hacemos brotar una semilla, la estamos llamando a la vida, y cuando la tomamos, nos estamos comiendo un alimento lleno de energía vital. Los germinados nos ayudan a hacer la digestión de los macronutrientes, combaten desórdenes digestivos como la anemia, son reconstituyentes y grandes depurativos. Nos aportan una gran cantidad de minerales y vitaminas. Cuando la semilla se germina, aumenta su valor nutritivo, destacándose el hierro y la Vitamina C. Hay muchos tipos de germinadores. Podemos germinar desde en un colador hasta en un germinador de autorriego por bandejas, vaso germinador, etc. Lo importante es mantener la temperatura controlada, que no le falte ni sobre agua. Para hacer nuestro germinador casero necesitaremos:

 - 1 Bote de cristal. (Mejor lavarlo con agua caliente antes de usarlo)

- Rejilla (La podemos comprar en cualquier ferretería)

- Goma elástica. Sólo tendremos que cortar la rejilla más grande que la boca del tarro de cristal, usaremos la goma para cerrarlo bien ¡ y ya tenemos germinador!

 

Para empezar a germinar primero de todo tenemos que estar segur@s de que la semilla está viva, es decir, que no ha sido procesada de ninguna manera. Muchas veces, a modo de alargar la vida del producto, éstas se han sometido a procesos de calor, y por lo tanto dejan de estar vivas y no nos brotan. Por ello, es importante asegurarse del origen de la semilla y de cómo ha sido procesada. Siempre deben ser integrales y mejor ecológicas, para beneficiarnos de ellas al 100%.

Debemos dejar la semilla unas 8 horas en remojo, el tiempo de remojado dependerá del tipo de semilla. Lo ideal es dejarla por la noche, y a la mañana siguiente ya estará lista para empezar a brotar. Esto es debido a que las semillas a modo de protección cuentan con una capa invisible a la que se le llama Inhibidor enzimático. Éstos, protegen a la semilla de la humedad, para que no comience a brotar hasta que no tenga las condiciones óptimas. (nº1 en la foto) Una vez pasado el tiempo de remojo, desechamos el agua, las enjuagamos bien y las ponemos en nuestro germinador. Para asegurarnos de que no se quedan húmedas, las colocaremos en una posición donde el agua pueda ir drenando. (nº2). El primer día lo ideal es cubrirlas con un paño. El mismo día por la noche, enjuagarlas con agua, y volver a dejarlas escurriéndose. (nº3). Es importante usar agua de calidad, y no la del grifo.

El segundo día debemos repetir el paso anterior, enjuagarlas con agua y escurrirlas. El tiempo de germinado dependerá de la temperatura exterior y del tipo de semilla, Cuanto más calor, brotarán más rápido. Tenemos que encargarnos de regarlas mínimo una vez por día.

Las lentejas y los guisantes son los que más rápidamente germinan. Al segundo día pueden estar listos. Las semillas de la foto son semillas de girasol y estaban listas al tercer día (nº4) Podemos usar los germinados para las ensaladas, las cremas, wraps, sandwiches y añadirlos allá donde nos parezcan ideales.