Para que disfrutes

29. mar., 2018

Un buen hummus siempre te resuelve parte de las comidas, por ello hoy te presento esta receta básica en la cocina vegetariana que te va a salvar de muchos apuros.

El hummus es un plato muy nutritivo, con un buen porcentaje de proteínas, carbohidratos de absorción lenta y mucha fibra que hará que nuestros intestino se muevan, evitado asi el estreñimiento y mejorando nuestra nutrición.

Sus vitaminas y minerales junto con los demás nutrientes hacen de esta legumbre (y de muchas otras, ya que comparten las mismas características) un alimento muy beneficioso para nuestro organismo, siendo una fuente de energía súper saludable. Y no... no engordan!!!

Tanto como para los desayunos, como las meriendas, de acompañamiento en los platos principales, como para una cena ligera con crudités, el hummus se ha convertido en una elaboración básica en las cocinas vegetales dada su versatilidad... ¡por eso no puede faltar en la tuya!

Para hacer un hummus básico vamos a necesitar:

  • 150g de garbanzos cocidos
  • 1 cucharada de tahini
  • 1 diente de ajo
  • Chorrito de limón
  • 1/2 cucharadita de comino en polvo
  • Pizca de sal marina sin refinar
  • 1/2 Vaso de agua
  • Aceite de oliva virgen extra

 

 

Mezcla todos los ingredientes en una batidora hasta que se haya convertido en puré. Añade más agua si ves que tu batidora nolo puede moler bien, pero ¡ojo! No te pases que si no saldrá una sopa Guiño. Cuando tengas el hummus hecho, añade un chorrito de aceite por encima y pimentón dulce a gusto. También le puedes añadir unas hojas de perejil o cilantro para darle más sabor.

Teniendo esta receta como base puedes hacer infinidad de variaciones de hummus como por ejemplo:

Hummus de zanahoria: Añadiéndole 3 zanahorias cocidas a la elaboración

Hummus de remolacha: Añadiéndole una remolacha cocina a la elaboración

Hummus de calabaza: Añadiendo unos 100g de calabaza

Tambbién puedes variar la legumbre y hacer la base del "hummus" con azukis, lentejas o guisantes. 

¡¡La cocina tiene infinitas posibilidades!! Practica, crea y disfruta!

¡¡Qué aproveche!!Corazón

16. ene., 2018

Como siempre, te traigo una versión adaptada y mucho más práctica para hacer que disfrutes de los manjares de la vida. Una mermelada.

Las mermeladas caseras  tienen infinitos  recursos:

  •  Para los desayunos
  •  Como endulzante de las bebidas
  •  Postres
  •  Con yogur vegetal
  •  Para salsas de platos principales

 Además es una buena forma de consumir esas frutas que se nos van poniendo maduras.

En este caso vamos a hacer una mermelada de arándanos.

Esta fruta es una de las que contiene más cantidad de antioxidantes, así como gran cantidad de fibra. Así que además de tomarlos con la mermelada, tomarlos al natural nos beneficiarán aún más.

La cantidad de azúcar que le pongamos dependerá de si la vamos a consumir en el momento, o la queremos guardar como conserva.

En el caso de que la quieras guardar por un largo periodo de tiempo, tendrás que ponerle la misma cantidad de fruta que de azúcar. Cosa que a mí, particularmente me parece excesiva, mejor comérsela  a corto plazo y utilizar menos cantidad de azúcar. Siendo conscientes de que no hay que abusar de ella.

 

Para esta mermelada vamos a utilizar:

  • 250g de arándanos frescos
  • 2 cucharadas de azúcar de coco
  • Pizca de Vainilla en polvo
  • Pizca de sal
  • 100 ml de agua
  • 1 cucharadita de kuzu
  • Chorrito de limón

Reservamos 50g de arándanos frescos y ponemos el resto en un cazo con el azúcar, los mezclamos bien y los ponemos a fuego medio aproximadamente 20 minutos.

Mientras tanto, en otro cazo el agua con una cucharadita de kuzu y disolvemos. Lo ponemos en el fuego removiéndolo hasta que hierva. Verás que la densidad del agua va cambiando. Reservamos.

Una vez los arándanos hiervan, bajamos a fuego lento mientras vamos removiendo  de vez en cuando durante 5 minutos más.

Incorporamos el kuzu sin dejar de remover por cinco minutos más. Batimos todo junto mezclamos los arándanos enteros que habíamos reservado.

Puedes hacer mermeladas de otras frutas como fresa, kiwi, melocotón, así como de verduras como la cebolla, calabaza, etc.

 

Si quieres probar esta receta con unas tortitas pincha aquí para obtener la receta

Lánzate a hacer tu propia mermelada a gusto y cuéntame dónde la utilizarías tú.

 

¡Qué aproveche!Corazón

 

6. ene., 2018

El cous cous es el resultado de la molienda de un grano de cereal, sin haberlo triturado del todo, dejando los trozos de los granos más grandes de lo que normalmente nos encontramos como harina.

Comúnmente lo encontramos con trigo blanco, aunque ya puedes encontrar cous-cous de espelta y otros cereales integrales.

Es uno de los platos principales de Marruecos y el norte de África, y uno de los alimentos idóneos para tener en nuestra despensa saludable.

 

Puedes hacerte un cous cous con su debido proceso, haciendo un cocido previo de varias verduras y cociendo la sémola como si lo hicieras al vapor de ese cocido.

Como cada uno de los platos tradicionales, tiene su proceso específico para hacerlo, pero lo que vamos a hacer hoy aquí es amoldar esta genial forma del cereal para sacarnos de apuros aquéllos días que no podemos pasarnos mucho más tiempo en la cocina, ya que se cuece rápidamente.

 

Para este cous cous rápido para días con prisa vamos a utilizar:

  • Puñado de garbanzos
  • Cuscús integral de espelta (+/- 100g por persona)
  • Calabaza (100g)
  • 1 Zanahoria
  • 1 Cebolla
  • ½ Calabacín
  • Perejil fresco
  • Pasas
  • Comino
  • Cúrcuma
  • Pimentón dulce

*Semillas de girasol

Las cantidades están aproximadas para dos personas. Una vez tengas el ojo cogido con confianza, fíate de tu intuición para poner o quitar las cantidades que consideres.

La noche anterior deja los garbanzos en remojo con una pizca de bicarbonato, éste ablandecerá sus fibras. Al día siguiente los podemos cocer o hacer al vapor. Si no tienes tiempo para elaborar el proceso desde el principio y optas por comprarlos hechos, fíjate bien que en los ingredientes lleve nada más que garbanzos, sal y agua para su conservación.

Para hacer las verduras, las cortaremos en trozos grandes y las sofreímos con el comino, la cúrcuma y el pimentón dulce.

Para hacer el cuscús necesitaremos poner agua a hervir. Pondremos el cuscús en una bandeja o un plato grande y le añadiremos una pizca más de sal, pimienta, cúrcuma y comino. Podemos tostarlo en la sartén antes de añadir el agua.


Vertemos el agua hirviendo sobre el cuscús y lo dejamos bien húmedo durante cinco minutos. (Es mejor utilizar un recipiente tipo bandeja que un bol.) Te recomiendo que leas las instrucciones que vienen en la bolsa para saber cuántos minutos exactos necesitará ese tipo de sémola.

Para que no se formen bolas echa un chorrito de aceite de oliva por encima y remueve el cuscús.

El último paso será servirlo poniendo el cous cous cocido de base y añadiendo las verduras con los garbanzos  por encima.

Si quieres añadirle una textura crujiente puedes probar de ponerle semillas de girasol o cualquier fruto seco.

 

 ¡Cuéntame qué tal tu experiencia con el cous-cous!Me gusta

 

 

 

 *** Si quieres aprender a construir una despensa saludable conmigo, mira mis próximas clases y cursos pinchanco aquí***

 

26. dic., 2017

 

Todos sabemos que cuando se acercan las Navidades, se acercan reuniones, comidas, cenas y excesos en nuestra alimentación que para nada a nivel físico son necesarios, pero nos complacen a nivel emocional al estar rodeados de la gente que queremos , de las tradiciones que seguimos  y de los hábitos que tengamos inculcados.

Nuestros hábitos determinan nuestra forma de ver el mundo, de actuar y en consecuencia también de comer, por ello, si en estas fechas te pasas un poquito con la cantidad y calidad de comida, no lo tienes todo perdido. Puedes hacer comidas más ligeras a base de líquidos como batidos o sopas que nos ayuden a aligerar las digestiones y den un descanso a nuestro organismo.

Por ello,  para que los días de excesos no te pillen por sorpresa, planifica las comidas que vas a hacer y cómo hacerlas más ligeras.

Una de las opciones que te propongo como desayuno es este batido depurativo de kiwi, pepino  y perejil. No te dejes impresionar por la mezcla, cuando lo pruebes vas a ver que el perejil  tiene un sabor increíble cuando lo utilizas más allá del picadillo.

Todas las hojas verdes tienen la capacidad de alcalinizar nuestro organismo, son grandes depurativas y nos  aportan muchísimos nutrientes. Añádelas a tus batidos y mézclalas con tu fruta favorita.

 

Este batido te ayudará a estar nutrida, hidratada y te ayudará a eliminar el exceso de líquidos.

También te ayudará a eliminar toxinas y a calmar las flatulencias.

  • Utilizaremos 3 kiwis (fruta de temporada) que nos ayudarán al movimiento de nuestros intestinos eliminando todo lo que se haya quedado quieto, aportándonos muchos minerales, vitaminas y fibra para un mejor tránsito intestinal.
  • También pondremos 1/2 pepino, potente diurético que además de hidratarnos nos ayudará con la eliminación de los radicales libres.
  • La hoja verde que caracteriza este batido es el perejil. sí, sí, como lo lees... el perejil. No sabes lo que te pierdes si sólo añades perejil en los picadillos o aliños, esta hierba aromática nos aporta infinidad de propiedades digestivas y alcalinizantes. Nunca dejes de usarla.

Con todos los ingredientes en la batidora, le añades agua o agua de coco o alguna bebida vegetal y ya tienes tu súper batido depurativo para ayudarte con los excesos de las fiestas.  Pero no es la panacea... lo mejor es cuidarse siempre, para recurrir a ellos como un alimento más, no para que obren milagros.Saludando

 

¿No te parece fantástico?

 

**Y recuerda que los ingredientes son orientativos, puedes añadir o quitar las cantidades a tu gusto**

 

 

 

20. nov., 2017


Los tiempos que corren nos obligan a querer recetas rápidas, ricas y nutritivas en un abrir y cerrar de ojos, cosa que no es imposible, pero si realmente nos queremos ocupar de nuestra alimentación es indispensable pasar tiempo en la cocina.

Eso no quiere decir que nos pasemos todo el día en ella, con una buena organización del menú, platos y despensa (Como la que vemos en el programa de alimentación saludable y en el próximo seminario intensivo) es posible invertir tiempo en la cocina de calidad.

Esta es una de esas recetas que nos salvan cuando queremos comer bien, pero no disponemos de mucho tiempo para cocinar.

Esta receta también es ideal para otoño e invierno, ya que nos nutre y nos aporta calor interior, perfecta para una cena temprana y ligera.

Desde que empieces a cortar la verdura hasta que batas la crema pasarán 30 minutos.

Para esta crema de chirivía y calabaza para dos personas necesitarás: (Sabes que las recetas van a gusto, las cantidades van a modo de guía)

  • 1 Trozo de calabaza aproximadamente de 150g
  • 1 Chirivía tamaño grande
  • 1 Zanahoria
  • 1 Trocito de jengibre fresco
  • 1 Diente de ajo y un puerro para el sofrito
  • Sal marina
  • Aceite de oliva

 

Sólo tienes que sofreír el puerro y el ajo en aceite de oliva, cortar todos los ingredientes, añadir una pizca de sal, cubrirlos de agua, tapar y hervir durante 15 minutos. El truquito que utilizo para que me cunda más el tiempo es que mientras voy haciendo el sofrito, (siempre a fuego lento) voy cortando y añadiendo las verduras, de esta forma la crema coge más saborcito y economizas tu tiempo.
Luego bates todos los ingredientes con la batidora ¡y listo!

Crema rápida hecha y cocina recogida en menos de 30 minutos. Este será el resultado.

Siempre le puedes añadir un poco de perejil, cilantro o cebollino así como alguna semilla o fruto seco para que no se nos olvide masticar el líquido.

Variantes:

Si prefieres que esta crema sea un almuerzo, puedes añadirle unos 100g de cereal en grano como arroz,mijo, trio sarraceno o quínoa. Hará de este plato una comida más fuerte.

Sólo que la cocción del cereal tardará más de15 minutos en hacerse,a no ser que ya lo tengas cocidos.

 



¡¡Qué aproveche!!